Solicitar presupuesto

Campos electromagnéticos y salud pública: radares y salud humana. Parte 2

 

 

 
Posibles efectos en la salud
 

La mayoría de estudios realizados hasta la fecha examinaron efectos a la salud diferentes del cáncer. Ellos probaron respuestas fisiológicas y termo-regulatorias, cambios en el comportamiento y efectos tales como la inducción de la opacidad de los lentes (cataratas) y consecuencias reproductivas adversas debido a exposiciones agudas a niveles relativamente altos de campos de RF. Existe también un número de estudios que reportan efectos no térmicos, en los cuales ningún aumento apreciable de temperatura puede ser medido.

Estudios relacionados con el cáncer: Muchos estudios epidemiológicos han abordado posibles vínculos entre exposiciones a RF y el exceso de riesgo de cáncer. Sin embargo, debido a las diferencias en el diseño y ejecución de estos estudios, sus resultados son difíciles de interpretar. Un número de grupos de evaluadores pares nacionales e internacionales han concluido que no existe evidencia clara de una relación entre exposición de RF y el exceso de riesgo de cáncer. La OMS también ha determinado que no existe ninguna evidencia científica convincente que las exposiciones a la RF disminuyen la duración de vida de los humanos o que la RF produce o estimula el cáncer. Sin embargo, es necesario desarrollar más estudios.

Efectos térmicos: Los campos de RF han sido estudiados en animales, incluyendo primates. Los primeros signos de una consecuencia adversa de salud, encontrados en animales con el incremento del nivel de RF, incluyen una reducción de la resistencia física, aversión al campo y disminución de la habilidad para realizar tareas mentales. Estos estudios también sugieren que los efectos adversos puedan ocurrir en humanos sujetos a exposiciones de cuerpo entero o localizadas a campos de RF suficientes para incrementar las temperaturas del tejido en más de 1º C. Los posibles efectos incluyen la inducción de cataratas de los ojos, y varias respuestas fisiológicas y termo-regulatorias conforme aumenta la temperatura del cuerpo. Estos efectos están bien establecidos y forman las bases científicas para restringir la exposición ocupacional y publica a los campos de RF.

Efectos no-térmicos: La exposición a niveles de RF muy bajos como para implicar calor (ej., muy bajo SAR) ha sido reportada por muchos grupos por alterar la movilidad del ión de calcio, el cual es responsable de transmitir información en las células del tejido. Sin embargo, estos efectos no se encuentran lo suficientemente establecidos para proporcionar una base para restringir la exposición humana.

Campos pulsantes de RF: La exposición a campos pulsantes de RF muy intensos, similares a aquellos utilizados por los sistemas de radar ha sido reportada por suprimir la respuesta de sobresalto y provocar movimientos corporales en ratones conscientes. Además, personas que oyen normal han percibido pulsaciones de campos RF con frecuencias entre aproximadamente 200 MHz y 6.5 GHz. A esto se le llama el efecto auditivo de microondas. El sonido ha sido variadamente descrito como un zumbido, un clic, un silbido o como un pequeño estallido, dependiendo de las características de la pulsación de RF. La exposición prolongada o repetida puede ser estresante y debe ser evitada cuando sea posible.

Quemaduras y shocks provocados por RF: En frecuencias menores de 100 MHz, las quemaduras o shocks pueden ser el resultado de las cargas inducidas en objetos metálicos ubicados cerca de los radares. Las personas situadas dentro de los campos de RF también pueden tener alta absorción local de los campos en áreas de su cuerpo con pequeñas áreas de sección, como en los tobillos. En general, debido a las elevadas frecuencias en la que operan la mayoría de sistemas modernos de radar, combinadas con su pequeño ancho de haz, el potencial para tales efectos es muy pequeño.

Interferencia electromagnética: Los radares pueden causar interferencia electromagnética en otros equipos electromagnéticos. El umbral para estos efectos frecuentemente esta muy por debajo de los niveles recomendaos para exposición humana a los campos de RF. Adicionalmente, los radares pueden también causar interferencia en algunos dispositivos médicos, tales como el marcapasos cardiaco y los audífonos. Si las personas que utilizan estos aparatos trabajan próximos a los sistemas de radares deben de contactar a los fabricantes para determinar la susceptibilidad de sus productos a la interferencia de RF.

Encendido de líquidos inflamables y explosivos: Los campos de RF pueden prender líquidos inflamables y explosivos a través de la inducción de corrientes. Este es un suceso raro, y normalmente de gran preocupación donde hay una gran concentración de radares, tales como a bordo de un barco naval donde se toman medidas para prevenir tales efectos.

 
Estándares Internacionales
 

LLos límites de exposición para los campos de RF están desarrollados por organizaciones internacionales tales como La Comisión Internacional de Protección contra la Radiación No Ionizante (ICNIRP). ICNIRP es una organización no gubernamental formalmente reconocida por la OMS. La Comisión utiliza evaluaciones de riesgo de la salud desarrollados conjuntamente con la OMS para proyectar sus recomendaciones para los límites de exposición. Las recomendaciones de ICNIRP protegen contra cualquier efecto de salud establecido de las RF y son desarrolladas en base a las revisiones de todos los documentos científicos evaluados por pares, incluyendo informes de cáncer y efectos no térmicos. Los niveles ambientales de RF provenientes de radares, en áreas normalmente accesibles al publico en general, están al menos 1,000 veces por debajo de los limites para una exposición pública continua permitida por las recomendaciones de ICNIRP y 25,000 veces por debajo del nivel al cual ha sido establecido que la exposición a la RF causa los primeros efectos de salud conocidos.

 
Medidas de protección
 

El objetivo de las medidas de protección es eliminar o reducir la exposición humana a campos de RF por debajo de límites aceptables. Se requiere un programa extensivo de estudios, avisos de peligro, conjuntamente con medidas efectivas de protección alrededor de todas las instalaciones de radares. En la mayoría de países, se elabora una documentación completa, incluyendo una declaración de impacto ambiental antes que se construya un sistema radar.

Luego de que se construya la instalación del radar, se deben realizar mediciones para cuantificar los niveles de campo de RF en el área. Mientras niveles de campos de RF extremadamente altos pueden ser medidos directamente delante de un radar, en la mayoría de casos los niveles en áreas públicas no son fácilmente mesurables. A fin de evitar que los trabajadores y el público en general entren en zonas donde los niveles de RF sobrepasan los límites se utilizan controles administrativos y de ingeniería.

  • Los controles de ingeniería incluyen seguros internos, medios electrónicos para evitar el apuntamiento del radar en determinadas áreas y aislarlas.
  • Los controles administrativos incluyen alarmas auditivas y señales de peligro, y restricción de acceso por medio de barreras, puertas aseguradas o limitando el acceso al radar por un periodo de tiempo.

Cuando los controles administrativos y de ingenieria no son suficientes, los trabajadores deberían usar equipo de proteccion personal para asegurar el cumplimiento de los estandares de exposición. Trajes conductores, guantes, zapatos de seguridad y otro tipo de equipos de protección personal para los campos de RF ahora estan siendo comercializados.

  • Deberían ser usados con gran cuidado, ya que las propiedades de atenuación del material que se usa para fabricar este equipo de protección pueden variar dramáticamente con la frecuencia. Solo cuando se conocen las propiedades de atenuación del equipo para la frecuencia de trabajo, pueden ser usados en forma confiable.
  • Debería ejercerse cuidado especial con los lentes de seguridad a prueba de RF puesto que cualquier metal puede aumentar los campos locales actuando como una antena receptora.
  • No existen circunstancias de exposición en las cuales los miembros del público en general necesitan usar equipo de protección para los campos de RF de radares.
  • En los ultimos años, la vestimenta y otros materiales han aparecido en el mercado de consumo afirmando que tienen propiedades de protección contra RF y dirigiendo sus afirmaciones a miembros “susceptibles”de la población general, tales como mujeres embarazadas. El uso de estos tipos de productos es innecesario y debe ser desalentado. Estos no ofrecen una proteccion eficaz contra RF y no hay necesidad de estos mecanismos.

La exposición humana a CEM emitidos por sistemas de radar se limita por medio de estandares internacionales y medidas de proteccion, las cuales fueron adoptadas en base de la actual evidencia cientifica disponible. En resumen:

  • Los campos de RF causan que las moléculas en el tejido vibren y generen calor. Los efectos de calor pueden ser espectados si se permanece directamente delante de algunas antenas de radar, pero no son posibles en los niveles ambientales de los campos de RF que emanan de los sistemas de radar.
  • Para producir cualquier efecto de salud adverso, debe ocurrir la exposición a RF sobre el nivel del umbral. El nivel del umbral conocido es la exposición que se necesita para aumentar la temperatura del tejido por lo menos 1º C. Los niveles de campo ambiental de RF de los sistemas de radar son muy bajos y no pueden causar ningun incremento significativo de temperatura.
  • Hasta la fecha, los investigadores no han encontrado evidencia que las exposiciones múltiples a los campos de RF por debajo de los niveles del umbral cause algún efecto adverso a la salud. Ninguna acumulación de daño ocurre en tejidos que han sido expuestos repetidamente a bajos niveles de RF.
  • Actualmente, no existe ninguna evidencia substancial que los efectos adversos para la salud, incluyendo cáncer, puedan ocurrir en las personas expuestas a los niveles de RF en o por debajo de los límites señalados por los estandares internacionales. Sin embargo, se necesita más investigación para llenar ciertos vacíos en el conocimiento.

Para más información puede ponerse en contacto con:WHO Media centre Teléfono: +41 22 791 2222 e-mail: [email protected]